LA PROCRASTINACIÓN ES EL HABITO MATA-METAS


Procrastinar no es un asunto de pereza, ni organización de tiempo sino de manejo de emociones. Si la procrastinación no es pereza, entonces, ¿de qué se trata?


Etimológicamente, "Procrastinación "deriva del verbo en latín procrastinare, postergar hasta mañana. Según el diccionario de la lengua española procrastinar significa: diferir, aplazar.

Cuando aplazamos las tareas no solo estamos conscientes de que estamos evadiendo el trabajo en cuestión, sino también de que hacerlo es probablemente perjudicial. Y aun así, lo hacemos de todas maneras. Es por ello que la procrastinación es esencialmente irracional. No tiene sentido hacer algo que sabes que tendrá consecuencias negativas. Sin embargo en mi practica he visto muchas personas engancharse a este circulo irracional de procrastinación crónica debido a una incapacidad para manejar estados de ánimo negativos.

La procrastinación no es un defecto del carácter o un mal manejo para administrar el tiempo, sino una manera de enfrentar las emociones desafiantes y estados de ánimo negativos generados por ciertas tareas: aburrimiento, frustración, inseguridad, ansiedad, etc.

Para entenderla mejor la procrastinación es la prioridad de la reparación del estados de ánimo a corto plazo, por encima del objetivo de las acciones planeadas a un plazo más largo. En donde se enfoca mas en la urgencia inmediata de dirigir los estados de ánimo negativos que en dedicarse a el cumplimiento de alguna tarea.


El rechazo a realizar el trabajo depende de la tarea asignada o la situación. Podría ser debido a que la tarea misma es poco agradable, como tener que limpiar un baño sucio u organizar una aburrida y larga hoja de cálculo. Sin embargo, también podría resultar de sentimientos mas profundos, como dudar de uno mismo, tener baja autoestima, sentir inseguridad o ansiedad. Todo esto puede llevarnos a pensar que hacer a un lado el documento y aplazarlo es una mejor idea. Los pensamientos que tenemos sobre procrastinación suelen agrandar nuestra angustia y estrés, lo que contribuye a más procrastinación.


El alivio temporal que sentimos cuando procrastinamos es lo que realmente hace vicioso este habito. En el presente inmediato, suspender una obligación brinda alivio ha sido recompensado por procrastinar. El conductismo básico nos ha enseñado que cuando somos recompensados por algo, tendemos a hacerlo de nuevo. Esta es la razón por la que procrastinación tiende a no ser un comportamiento de una sola vez, sino un círculo vicioso, convirtiéndolo en un hábito crónico.


"En el presente inmediato, suspender una obligación brinda alivio" - Meli Mendoza

A largo plazo la procrastinación crónica tiene costos no solo a la productividad, sino efectos destructivos en nuestra salud mental, física y oportunidades. Irónicamente procrastinamos para evitar sentimientos negativos, pero terminamos sintiéndonos aún peor. Nuestra mente tiende a dar prioridad a necesidades a corto plazo en vez de las de largo plazo.


Lamentablemente, no podemos simplemente decirnos a nosotros mismos que dejemos de procrastinar. o buscar trucos para la productividad, esto no aborda de raíz la causa de la procrastinación. Sino darnos cuenta de que, en esencia, la procrastinación es un asunto de emociones, no de productividad. La solución tiene que ver con manejar las emociones de una manera diferente.

Para reconfigurar cualquier hábito, tienes que darle a tu cerebro una mejor recompensa que evadir, una que pueda aliviar tus sentimientos desafiantes en el presente sin causar daño a tu futuro. La solución debe ser interna y no dependiente de cualquier cosa excepto nosotros mismo.


Te comparto este vídeo en donde obtendrás 5 tips mentales para vencer la procrastinación


Con esto en mente ve a terminar tus pendientes antes de que empieces el vicio de la procrastinación.


Espero te haya servido, déjame tu comentario.

Mucha luz,



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