LA INFIDELIDAD NO ES UN ACCIDENTE ES UNA ELECCIÓN

LA CARA DETRÁS DEL INFIEL



¿Qué es exactamente ser infiel?

Ser infiel, es simplemente, romper la confianza de la pareja cuando se mantienen secretos alejados de la intimidad de la relación. En definitiva, se es infiel a la pareja cuando se miente de manera consciente y teniendo en cuenta que el comportamiento no es el correcto.


La infidelidad no solo es hacia la pareja, sino también lo es hacia si mismo. Ya que el infiel no solo le miente a su pareja, también se engaña a si mismo de vivir una vida alejada de lo que realmente deseas. Una vida tejida con una trama de mentiras y ocultamientos equivale a una vida no saludable, con consecuencias psíquicas y somáticas, porque implica sostener ideales de bienestar a costa de un profundo miedo y una gran desconfianza en la propia capacidad para enfrentar las situaciones. Viviendo una doble vida que pone en riesgo la estabilidad emocional de la persona.


Estas dinámicas basadas en la traición, van mucho más allá del carácter, la personalidad o la existencia de posibles problemas en la relación. En la mayoría de los hechos, la infidelidad brota a raíz de un sinsabor personal. Esto es, un sentimiento de infelicidad con la propia vida. Pero, ¿cuándo ha nacido este sentimiento? En muchas ocasiones, este se arrastra desde mucho antes de conocer a la pareja con quien se ha sido infiel.


Una mentira pone en duda todas las verdades. – Bob Marley

Con frecuencia, la insatisfacción es producto de miedos, inseguridades e indecisiones, que hacen que la vida vaya pasando sin ningún sentido personal, ya que no existe el atrevimiento de afrontar, resolver y decidir frente a las situaciones que le hacen infeliz.


En otras ocasiones, la insatisfacción aumenta dentro de la relación de pareja, ya que la pareja no funciona y no se toman decisiones. Como consecuencia, la pareja mantiene cada vez más una relación distante, fría, y monótona, hacia la cual, la única solución que se percibe es la evitación y el aumento del descontento.


Dar una causa exacta que explique la infidelidad es imposible, ya que es un hecho que tiene detrás muchos matices. Entre los causales están: atracción sexual, oportunidad o deseo. Sin embargo, existen factores profundos e inconscientes que tienen una mayor responsabilidad.


El infiel cree que tiene el poder, que es él quien maneja la situación. Sin embargo, no deja de buscar excusas para enfrentar la realidad. Esconde de forma temporal posibles carencias afectivas y vacíos internos, sin embargo, más allá de la superficie queda el sufrimiento que produce la dependencia emocional. Aunque el infiel se crea muy libre por tomar decisiones de este tipo, en realidad, está muy condicionado por sus propios hábitos y creencias.


Generalmente, una persona infiel no observa la realidad en conjunto con la pareja. Mientras que quiere tener la libertad de poder vivir más de una historia, no vive con la misma inclinación que su pareja pueda tener una relación con otra persona. Justifica la infidelidad y encuentra excusas para actuar de este modo. Vive la realidad desde la supremacía del yo, es decir, desde el ego.


Cuando no hay energía amorosa para continuar en un vínculo, afrontarlo es un acto de lealtad y de responsabilidad.

Cuando decidimos convivir en pareja, en la mayoría de los casos (a excepción de las parejas abiertas), inconscientemente firmamos un contrato implícito que conlleva lealtad, exclusividad y respeto. Es indudable que la fidelidad es un pilar fundamental que sustenta una relación de pareja, ya que puede dar o destruir su estabilidad. Y cuando queda comprometida, es complicado volver a recuperar la confianza y conseguir que la relación funcione igual que antes. Ahora bien, complicado no significa imposible, pues hay parejas que superan esta situación tan delicada.


Por otro lado, el haber traicionado un acuerdo mutuo entre la pareja y mentir continuamente para encubrir la infidelidad puede llegar a ser más doloroso que aceptar una traición a tiempo o saber que cualquiera de los dos miembros de la pareja puede sentirse atraído por otra persona.


Por consiguiente, no se trata de dar por hecho que no existe humano fiel sobre la tierra y considerar la poligamia como algo natural. Se trata de entender que la infidelidad es una posibilidad y un riesgo que se corre al estar en una relación de pareja. No obstante, se puede evitar el sufrimiento y los malos entendidos si desde el inicio se mantiene una comunicación asertiva, donde cada quien exprese las expectativas que tiene de la relación.


Te comparto este vídeo para ayudarte a responsabilizarte a construir la relación de pareja que deseas.



El amor es el proyecto en el que el ser humano invierte más energía y motivación para que sea exitoso, por lo que te invito a poner en practica la comunicación asertividad en tu relación de pareja. Esto te ayudara a expresar tus necesidades y entender las de tu pareja. Ser asertivo nutrirá tu relación. Solo tienes que elegirlo.


Espero te haya servido, déjame tu comentario.

Mucha Luz,




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