LA INDECISIÓN ES EL LADRÓN DE LA OPORTUNIDAD

Todos los días tomamos decisiones, consciente o inconscientemente. Algunas las tomamos sin darnos cuenta,  otras les damos muchas vueltas y otras creemos que nunca las tomaremos... Aunque creas que no decides si blanco o negro, si derecha o izquierda, el NO tomar una decisión es también tomar una decisión.


Cuando pospones una decisión importante, usualmente esperas que la situación sea idónea, que estés preparados, que sea el momento oportuno, y procrastinas dándole vueltas y vueltas a la situación. El postergar tanto, muchas veces empeora la situación ya que te estanca y te pone en duda del resultado, valorando si todavía te atreves o no.


“La mejor decisión que podemos tomar es la correcta, la segunda mejor es la incorrecta, y la peor de todas es ninguna”, Theodore Roosevelt


Hoy te invito a seguir estos pasos para soltar la carga de la indecisión y aprender a tomar decisiones de una forma fluida.


Valora lo que estas decidiendo

Hay que ver si realmente la decisión que tienes que tomar depende de ti, o sea, si tienes que tener la plena responsabilidad sobre la misma. Así que habrá que tener en cuenta qué afecta el resultado y cómo. ¿Qué grado de compromiso tienes con lo que estas decidiendo? ¿cuán importante es para ti el resultado de esa decisión? Estas son preguntas importantes. Luego de valorar la decisión establece un tiempo máximo para tomar la resolución.


Lista de pros y contras

Evidentemente todo tiene un riesgo, es fácil no tomar decisiones por miedo a no acertar y tomar la decisión equivocada. Así que siempre corremos riesgos, grandes o pequeños, pero lo que tienes que tener muy claro es que no tomar ninguna, ya es un riesgo en sí misma. Te recomiendo que hagas una lista de las ventajas e inconvenientes que puede suponerse decidir una cosa u otra.


Verifica tu intuición

Una vez hayas tomado la decisión cierra los ojos y siéntela. Es importante saber qué sientes frente a la decisión que has tomado. Eso no quiere decir que sea una confirmación como: ¡Has tomado la decisión correcta! Te sentirás un poco inquieto, incómodo y aún con temor por no saber si es acertada, es normal y necesario sentirte así.


Lo importante es que debajo de todo ese temor y esas dudas te “sientas” como si hubiéras obtenido el resultado que querías, tu objetivo cumplido y estas feliz por haberlo hecho. Si es así, ¡estupendo!, hay que actuar a pesar del miedo a lo incierto y a fracasar, pero si ese miedo es tan grande, que te provoca ansiedad o realmente te sientes mal, no lo hagas, quizás no es momento de hacerlo.


Siempre tienes que llevar tus limitaciones al máximo, para poder tirarte a la piscina, pero si ves que ésta no tiene agua y está profunda, llénala rápido. . .


Qué “precio” vas a pagar por no tomarla

No tomar una decisión y no tomar acción tiene consecuencias. Puede que no las veas inmediatamente, pero créeme, las tiene. Y no me refiero al precio en el aspecto económico. Sino al quedarte en la misma situación, esa que querías cambiar ¿recuerdas? Porque en ese momento no te parece tan malo (bueno, pues me quedo como estoy), pero pasan los días, pasan los meses e incluso los años. . .y sigues lamentándote todo lo que dejaste de ser, de hacer o de tener. Entonces te das cuenta de las oportunidades que perdiste y de todo aquello que no disfrutaste y viviste por no haber tomado una decisión. Piensa en cuál es el precio que pagarás por no hacerlo.


Que tienes que perder

Este es el punto que normalmente valoramos a la hora de tomar una decisión. Tienes que saber qué riesgo estas asumiendo. De hecho va muy asociado al punto anterior. Piensa: Y si era la decisión equivocada, ¿qué consecuencias puede tener? ¿Qué es lo peor que puede ocurrir? Los seres humanos tenemos una tendencia natural a suponer siempre lo peor.


Normalmente lo peor que puede pasar no es tan grave. Puedes pensar que pierdes una inversión, dinero, que se retrasa tu meta, que te da rabia, te enfadas contigo mismo, que pierdes autoestima porque crees que ya no sabes ni tomar buenas decisiones. .. muchas cosas pueden ocurrir, pero aún así hay que verlo como un APRENDIZAJE, como una experiencia, como algo necesario incluso para dar el siguiente paso, eso lo valoras cuando tomas un poco de distancia. Pero el atreverte a tomar acción, decisión, te hace fuerte, te enseña que eres capaz de muchas cosas, que si puedes una vez, podrás diez y lo mas importante, te superas a ti mismo cada día mas. ¿Vale la pena entonces correr el riesgo? Solo tú puedes saberlo.


Si aun así te sientes inseguro, pide ayuda, el apoyo y la guía son necesarios a veces para entender las situaciones desde otra perspectiva, sin filtros emocionales que nublan la situación. Lo único que necesitas es confiar en ti, confiar en que tomaras la mejor decisión según el momento y la circunstancia y de que pase lo que pase, lo vivirás intensamente, porque así es como se construye la vida, a base de pasión, esfuerzo, perseverancia y compromiso.


A continuación te dejo un vídeo que te puede ayudar a tomar las oportunidades de la vida. ¡Espero te sirva!

Confía en ti y todo sera posible.

Mucha luz,




103 vistas1 comentario

Contacto

©2019-2020  by melimendoza.com